domingo, 20 de diciembre de 2009

La Música y El Alma


La música es de las artes la que más rápido llega al alma. Llevo varios días intentando recordar e incluso buscando entre mis libros y por internet quién fué el personaje histórico que dijo esta frase que escuché hace tiempo y que en estos días de El Mesías estoy teniendo muy presente. Aunque ha sido sobre todo en el segundo concierto donde he tenido la absoluta certeza de que así es. En el primer concierto estuve más atento a la cuestión técnica: cuando entrar, la altura de las notas, los gestos del director... En el segundo concierto ya desde el princio fuí predisuesto para otra cosa, tal vez con otra actitud. Había que estar atento claro, sobre todo en los momentos donde participábamos, pero en los números donde intervenían los miembros del grupo The Sixteen, que eran bastantes, pude entrar en unos momentos de una tranquilidad/observación/relajación/disfrute difícil de explicar, pero de una gran intensidad, consciente de que los momentos trancurrían ordenada y tranquilamente. También tenía presente que estaba disfrutando de unos instantes especiales, importantes, únicos que tal vez no se volverían a repetir. Pero a lo que iba, todo ello provenía de la música, de la manera en que los sonidos se transmitian por el espacio en ese lugar tan especial, llegando a mis oídos y llegando seguramente... ¿al alma?
El primer día gracias a Margarita -compañera del coro- que entra en esete blog y leyó que no tenía entradas, gracias a ella digo fueron mi madre, mi hermana e Isabel, mi mujer. Fué estupendo además conocer también a sus hermanos. Su entrañable y simpático hermano es además compañero de cuerda. Quedamos en vernos en el próximo Carmina Burana.
Gracias a esta oportunidad mi madre pudo echar sus lagrimitas de rigor y disfrutar junto a mi hermana y mi mujer. Según parece fué impresionante. Digo según parece porque la verdad que aunque como participante es increíble estar allí y cantar, desde el punto de vista del sonido -como es lógico el sonido se transmite hacia las butacas del público- las sensaciones son distintas y según los espectadores -que son además público muy poco objetivo- dicen que es increíble.



Esta semana ha sido intensa y hay que ir por partes. El lunes fué el ensayo general. Aunque no se pasó la obra entera sino sólo nuestros números fué muy interesante.



Aparecieron los músicos vestidos de calle, algunos con deportivas y pantalones algo rotos y camisetas, lo que luego contrastaría con los fracs que llevarían durante el concierto.



 

El auditorio estaba vacío de público. Con los problemas de entradas que hay siempre podían dejar entrar al ensayo general como se hace en otros teatros.

 
Fué estupendo ver dirigir de nuevo al maestro Christophers, con indicaciones precisas y muy acertadas.

 

 

Creo que todos disfrutamos mucho del ensayo.



Estuvo también la traductora que fué al ensayo del colegio de médicos. Simpática y muy pendiente del maestro traducía velozmente.



Llegó el día del primer concierto.

Los compañeros de cuerda por la izquierda.
 



 

 

La obra es muy larga y hubo un descanso. Me acerqué a ver a mi familia y pasé por el hall que estaba hasta arriba.

 

 

Fué todo muy emocionante. Cuando al final, con los aplausos hicieron salir a los directores de coros y a Javier Corcuera, el nuestro, el director de los participantes individuales. El grado de emoción se disparó y culminó la noche.

 

El año que viene pienso repetir. No sé cuantos años más, no sé si llegará uno a cansarse, si se llegará a pensar que no compensa tantos ensayos para tan solo dos actuaciones, no lo sé, por ahora sí sé que repetiré, que dos noches como éstas sí compensan las bajadas a Madrid desde lejos, los problemas de aparcamiento, las cuatro horas de cada ensayo, la vuelta a casa después... en fín, en un esfuerzo que duda cabe, pero por ahora pienso seguir, son dos veces al año.

 

 

La verdad es que merece la pena poder vivir momentos tan intensos, tan nítidos, tan profundos y todo gracias a la música que como decía al principio llega tan directamente, tan clara y de forma tan precisa al alma, al centro de uno mismo o como cada cual quiera llamarle, el caso es que si alguien lo ha sentido alguna vez sabe de qué estoy hablando. No sólo se producen por el efecto de la música claro está. También se producen esos momentos junto a las personas que uno quiere y en otras actividades en las que se puede ser consciente de que se vive esas ráfagas, esos instantes en los que es evidente  que todo está en orden y lo que está ocurriendo es bueno y merece la pena estar viviéndolo. Espero poder vivir esos momentos lo más a menudo posible durante el resto de mi vida.

3 comentarios:

Secretos de Familia dijo...

No encuentras la frase porque creo que es tuya, original. Magadalena Martinez, flautista española, intento plagiarte diciendo: "La musica es el arte mas directo, entra por el oido y va al corazon".
El concierto fue espectacular, fueron momentos muy intensos y emocionantes.
Bss

Charo dijo...

Fue un concierto estupendo y lo disfruté aún más porque no esperaba poder entrar, ya que no conseguí una entrada hasta unos minutos antes del comienzo.

Me alegro de que te animes a repetir en el de Cármina Burana, allí estaremos de nuevo.

Un beso

Victoria dijo...

Ha debido ser una experiencia muy intensa e inolvidable. Nos alegramos de que, al final, se consiguiesen las entradas.

¡¡Feliz Navidad para ti, para María Isabel y para toda la familia!!


Besos

Victoria y Ramón