
Pues bien, este verano de 2009 estoy realizando el Verano Bach, que como se puede suponer consiste en empaparse y sumergirse en la figura del más grande compositor de todos los tiempos. Empiezo por leer algún libro de la extensísima literatura que hay sobre él.
En el mes de mayo empiezo a leer la que dice la crítica que es la más completa biografía de Johan Sebastian, y empiezo con mal pie.



Esta es la obra completa de Bach en cd. Hace más de un año que me hice con ella por un razonable precio como suele ocurrir con las colecciones de la discográfica Brilliant. Son siempre estupendas grabaciones, modernas y con buena calidad en la grabación, lo único que como ocurre en el también interesante sello Naxos los músicos principales y las orquesta no son muy conocidos, pero sí muy solventes. Empecé por orden y aún voy por la parte más dura -que se lo digan a María Isabel- que son las piezas de clave. El clave es un instrumento que se hace durísimo de escuchar más de diez minutos seguidos porque a partir de entonces se hace un poco inaguantable el martilleo propio del instrumento. Son ciento cincuenta discos y llevo unos cuarenta escuchados -entre medias de otros, claro- y como digo es la obra completa. María Isabel dice que me salte los más pelmazos, pero claro yo quiero llegar hasta el final, escuchar la obra completa de Bach al menos una vez en la vida cueste lo que cueste (como lo de El Quijote).


El Silencio antes de Bach es otra historia. Son palabras mayores. Empezando en su propia clasificación. Durante el metraje asistimos a una peli que mezcla documental, ficción, ¿videoarte? ¿biopic? En fin es una mezcla extraordinaria y es estupendo que sea tan difícil de clasificar, como no sea para decir que me parece una película extraordinaria que debería incluso proyectarse no solo en conservatorios sino en todos los colegios. Primero para enterarse un poco de qué va la vida del genial músico y segundo para que los chicos tomen contacto también con otro tipo de cinematografía, que no sólo hay cine americano de acción y demás. Aprender a valorar las imágenes por sí mismas y diferenciando las distintas formas de comunicarse a través del lenguaje cinematográfico. Como decía se mezcla muy apropiadamente varios tipos de lenguaje. Por una lado vemos la historia interpretada por actores de forma más o menos convencional -como la anécdota de las partituras como papel de envolver carne- como también vemos un largo plano en el que un piano cae desde una gran altura -sujetado por una grúa supongo- hasta llegar a caer al agua. O la historia de un vendedor de pianos en la actualidad mezclada con un numeroso grupo de violonchelistas tocando música de Bach en un vagón de metro. Puro cine y poesía. Por supuesto esta peli va directa a la colección Cine y Música con carácter preferente.




Como no todo el verano iba a ser tan cultureta, echo en la mochila algún libro más liviano para mis ojos y mente.

El libro de Fesser es justamente lo que me hacía falta para sobrellevar el verano Bach. Después de tanto libro concienzudo sobre la vida del maestro me hacía falta algo más suave, a ser posible divertido, algo que me separara de la biografía erudita y literaria del maestro. Fesser es como otro autor clásico pero en moderno, o sea que lo se espera de él se cumple a la perfección. Es ameno y divertido. Fesser se dedica a contar lo que le va pasando en su dia a dia de su estancia en Rhinebeck, el pueblo de su mujer durante una período prolongado en este lugar cerca de Nueva York. Desde cosas cotidianas como asuntos del colegio de los niños hasta sus relaciones con la gente de allí. Hacen muchas reuniones o cenas con vecinos donde Fesser aprovecha para contar cosas sobre esas personas, sobre su vida, sus peculiaridades y lo cuenta de forma entretenida. Además luego va derivando a temas que enlaza desde esos personajes hacia asuntos relacionados con las profesiones de éstos y demás. También cuenta un viaje de pesca muy a la americana con sus amigos, la llegada de su hermano que se instala allí también con su familia y ellos dos aprovechan para escribir un guión de cine. Un libro de lectura veraniega estupendo, un libro que terminé de leer en el chiringuito de la playa de Santander por desgracia ya con un par de muletas tras la zoocaída.

El libro de Fesser es justamente lo que me hacía falta para sobrellevar el verano Bach. Después de tanto libro concienzudo sobre la vida del maestro me hacía falta algo más suave, a ser posible divertido, algo que me separara de la biografía erudita y literaria del maestro. Fesser es como otro autor clásico pero en moderno, o sea que lo se espera de él se cumple a la perfección. Es ameno y divertido. Fesser se dedica a contar lo que le va pasando en su dia a dia de su estancia en Rhinebeck, el pueblo de su mujer durante una período prolongado en este lugar cerca de Nueva York. Desde cosas cotidianas como asuntos del colegio de los niños hasta sus relaciones con la gente de allí. Hacen muchas reuniones o cenas con vecinos donde Fesser aprovecha para contar cosas sobre esas personas, sobre su vida, sus peculiaridades y lo cuenta de forma entretenida. Además luego va derivando a temas que enlaza desde esos personajes hacia asuntos relacionados con las profesiones de éstos y demás. También cuenta un viaje de pesca muy a la americana con sus amigos, la llegada de su hermano que se instala allí también con su familia y ellos dos aprovechan para escribir un guión de cine. Un libro de lectura veraniega estupendo, un libro que terminé de leer en el chiringuito de la playa de Santander por desgracia ya con un par de muletas tras la zoocaída.
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