domingo, 8 de agosto de 2010

Lecturas de Verano


La autora escribe un ensayo sobre el silencio. El silencio liberador principalmente, pero también sobre el silencio usado como arma, en la tortura, en una soledad mal entendida u obligada.


«Lo que quiero es vivir en el mayor silencio posible en este momento de la historia», Sara Maitland. Viaje al silencio es el resultado de diez años de búsqueda explorando el silencio con todas sus contradicciones y paradojas: como fuente de paz pero también de miedo, de creatividad y de parálisis, en diferentes contextos geográficos, tales como páramos, islas escocesas, monasterios budistas, cristianos y reuniones cuáqueras, viajes al monte Sinaí y paseos por el montañoso sur de Escocia. También en textos literarios de místicos, exploradores, aventureros y condenados al ostracismo. Sara Maitland escribe su tesis principal en la que el silencio no debe concebirse como ausencia o vacío, sino como presencia.
Nacida en una familia conservadora de clase alta, educada en Oxford, activista feminista, esposa de un vicario anglicano del cual se separó cuando sus hijos fueron mayores y decidió convertirse en una especie de eremita viviendo en un remoto lugar de la costa inglesa donde el lugar más cercano donde hubiera alguien estaba a más de treinta y cinco kilómetros. Sara Maitland descubrió que estaba harta del ruido que rodeaba su vida.


Es un libro mezcla de autobiografía, literatura de viajes, meditación y ensayo. Es un poco aburrido la verdad.


El siguiente libro es otra cosa.


En 1982, tras dejar el local de jazz que regentaba y decidir que, en adelante se dedicaría exclusivamente a escribir, Haruki Murakami comenzó también a correr. Al año siguiente correría en solitario el trayecto que separa Atenas de Maratón, su bautizo en esta carrera clásica. Ahora, ya con numerosos libros publicados con gran éxito en todo el mundo y después de participar en numerosas carreras de larga distancia en diferentes ciudades y parajes, Murakami reflexiona sobre la influencia de este deporte ha ejercido en su vida y en su obra. Mientras habla de sus duros entrenamientos diarios y su afánde superación, de su pasión por la música o de los lugares a los que viaja, va dibujándose la idea de que para Murakami escribir y correr se han convertido en una actitud vital. Reflexivo y divertido, filosófico y lleno de anécdotas, este volumen nos adentra plenamente en el universo de un autor que ha deslumbrado  crítica y público.
Pues bien, este es el segundo libro que leo en lo que va de vacaciones de verano. Es el que más me ha gustado no del verano sino de lo que va de año y en general desde hace mucho tiempo.


El libro se lee de una manera muy cómoda lleno de momentos antológicos.
Para mí, correr, al tiempo que un ejercicio provechoso, ha sido también una metáfora útil. A la par que corría día a día, o a la vez que iba participando en carreras, iba subiendo el listón de los logros y, a base de irlos superando, el que subía era yo. O al menos, aspirando superarme, me iba esforzando día a día para conseguirlo.

Para el que le guste correr es un libro imprescindible ya que habla de aspectos de la carrera que son muy familiares a cualquiera que practique este deporte y además lo hace de una manera que emociona y entretiene. Pero si no se es corredor también gustará, ya que está escrito de una manera muy directa, sin grandes artificios, pero con buena cargas de profundidad. Un libro altamente recomendable.


Javier Campano. Fotografías.
Hotel Mediodía.

Este libro más que para leer es para ver, para mirar,  detenidamente, observar y sentir. Muy interesante este fotógrafo.








A pesar de ser Trapiello un consumado editor y un solvente escritor del que ya he leído otras cosas, este libro no me ha gustado. Poemas dispersos, no me han llegado, no los he entendido o quizá los leí en mal momento. Lo más interesante es la edición de la Editora Regional de Extremadura que siempre cuida al detalle los libros. Comprado en la librería Alcaraván de Urueña este verano, de los pocos sitios donde se pueden encontrar libros verdaderamente raros.



Imposible terminar este libro. Mira que lo busqué y no lo encontraba y lo guardaba para estas vacaciones. El tema era jugoso. El diario de viaje por el Camino de Santiago de un humorista de la televisión alemana -entendía yo que una especie de Buenafuente alemán- pero el relato no tiene ni ninguna gracia ni ningún interés lo que le ocurre a este peregrino durante su viaje.


Desde luego si Buenafuente decidiera hacer el camino de Santiago escribiría algo mucho más divertido, seguro.


Este es el primer libro que saco de la biblioteca. Menos mal, porque si lo llego a comprar hubiera tirado el dinero y sobre todo ocuparía un sitio en nuestra biblioteca que no merece. La editorial propone a diez poetas que escriban un poema y a diez músicos que escriban una partitura a partir del texto del poeta, cada músico elige un poema.  Entre los poetas hay gente interesante como Antonio Colinas -ha escrito cosas muy buenas como El tratado de Armonía- y el repeinado Luis Alberto de Cuenca que tampoco se luce. Aparte hay otros como el almibarado Félix Grande o el esxraño Gamoneda.  Para elegir a los músicos no se han quedado cortos. El inefable Tomás Marco que está omnipresente en la música contemporánea española y que junto con Zulema de la Cruz son algunos de los responsables de que la gente huya despavorida cuando se habla de música contemporánea. Ellos junto con otros son responsables de este distancia entre música contemporánea y público y la gente no sabe que hay músicos de ahora que hacen una música clásica comprensible y buena pero no son tan mediáticos. La música de este disco en concreto es inaudible e imposible de escuchar entero.
Bendita biblioteca.


 ¡Qué diferencia del anterior! El segundo libro que saco de la biblioteca lo compensa todo. Es de mi admiradado y recientemente desaparecido ya centenario Juan Antonio Muñoz Rojas. Sencillez, solo aparente claro. Emociones directas, palabras precisas. Tengo casi todos sus libros comprados y este es el primero que leo suyo sacado de la biblioteca. Si lo encuentro por ahí lo compro. Además como está editado por Pre-Textos tocarlo es una delicica.

I

Señor que me has perdido las gafas,
porqué no me las encuentras?
Me paso la vida buscándomelas
y tú siempre perdiéndomelas,
me has traido al mundo para esto,
para pasarme la vida buscando unas gafas,
que están siempre perdiéndoseme?
Para que aparezca este tonto
que está siempre perdiendo unas gafas,
porque tú eres Señor, el que me las pierdes
y me haces ir por la vida a trompicones,
y nos das los ojos y nos pierdes las gafas,
y así vamos por el mundo con unas gafas
que nos pierdes y unos ojos que nos das,
dando trompicones, buscando unas gafas
que nos pierdes y unos ojos que no nos sirven.
Y no vemos, Señor, no vemos,
no vemos Señor.