domingo, 8 de marzo de 2009

Los Caminos del Cine Español

Que no son buenos tiempos para el cine español lo sabemos todos. Aunque ¿algún tiempo han sido buenos? Es una lástima que tengamos que hablar siempre de casos concretos, de ciertas películas y no de un conjunto o una cinematografía que como tal es deficiente.




Los Girasoles ciegos es uno de estos casos de película fallida. Su director ha querido repetir el éxito que tuvo con La Lengua de las Mariposas en el sentido de que se basaba en algún de un autor conocido. En este caso en Los Girasoles ciegos de Alberto Méndez que había sido un best seller, eso sí a la española, o sea con las ventas de lo que se considera un éxito en el mundo del libro español. Ahí estaba Jose Luis Cuerda al acecho de un argumento como ya lo hizo con el libro del escritor Manuel Rivas, llamado a ser el escritor español por su muy bien orquestaba promoción en los medios. Le debe faltar poco para ser académico, luego Cervantes y ya veremos si Nobel. Cosas del poder mediático en manos de grupos editoriales. Cuerda llama a Rafael Azcona y quieren repetir la fórmula. La película está dedicada póstumente a este gran guionista. Los ingredientes son parecidos, a saber guerra civil, iglesia y poder opresor... No creo que el espectador esté cansado del tema guerra civil en el cine, sino más bien de que se trate siempre desde los mismos y ya manidos puntos de vista sin historias que valgan la pena, ya estén desarrolladas en la guerra civil o en la de Cuba. Y ese es el problema, esta película está llena de tópicos: escritor perseguido y oculto en un zulo tras un armario, brazos en alto, curas malísimos, viuda ardiente, Maribel Verdú por supuesto, pero todo sin sustancia y sobre todo rodado como le ocurre a este director, viéndose claramente la secuencia. Me explico: escenas rodadas que no casan, que no forman una continuidad, sino escenas que empiezan y acaban con la palabra acción y corten, no creando una película plano a plano, configurando ambiente y tensión, bien pegadas una tras otra conformando el filme.



En el otro extremo de la cuestión se encuentra Camino, una película valiente, con tema interesante y con una buena factura. Prueba de que si se quiere se puede. Fesser elige un tema al que al parecer llega por la casualidad. Encuentra hace años un libro o unos cuadernos que hablan sobre el tema y decide ponerse a investigar. Elabora un guión bien armado con puntos álgidos, tensiones, emoción de la dura, de la que hace llorar y un acabado como el que él suele darle a sus películas anteriores. Realización moderna y arriesgada -las escenas de las ensoñaciones de la niña son soberbias- casting medido y adecuado, sin efectos ni artificios mediáticos, fotografía, ambientación... todo en su orden y en su sitio. Una buena película. A Fesser el cambio de registro de los P. Tinto y Mortadelos -por otro lado también necesarios y bien ejecutados como comedias- le viene de miedo pasarse al drama y sale vencedor, como se ha podido ver en la pasada entrega de los Goya. Más películas de este nivel, por favor.





Si hemos hablado de extremos, de una mala y una buena película ¿por qué no hablamos de una película intermedia?¿por qué todo tiene que ser bueno o malo? Las películas, las obras de arte también pueden ser sencillas, medianas, dignas, que aunque no lleguen a la categoría de gran obra, se puedan ver y su honradez sea de verdad y no engañen. Por el hecho de trabajar en Promociones de Antena 3 tenemos que hacer spots, trailers o promos de películas en las que antena haya producido o participado en la producción. Como siempre suele haber de todo, pero en general tratandose de cine español suelen ser bastante malas. Esta semana he tenido que trabajar sobre la película Al final del camino, aún sin estrenar. No sé si ha influido su temática caminodesantiagocomotelóndefondo para que se me asigne esta peli ya que todos saben de mi afición sobre el tema, siempre por detrás de mi compañero Juan Pablo, auténtico cum laude en la materia. Bien pues una vez visionado el filme llego a la conclusión de la que antes hablaba. Nos es una gran obra, pero no pretende engañar a nadie. Es una comedia ligera, con cierto enredo, romántica, pero romántica como de ahora, de estos tiempos, sin empalagos. Efectivamente está apoyada por el Xacobeo y por la Xunta y tiene como telón de fondo el camino de santiago. Aunque se queda en eso, en telón de fondo, en excusa para hacer una especia de road movie pero a pie. Y el camino no destaca especialmente, pero lo poco que sale digamos que está debidamente documentado y no aprecen topicazos en los que otro hubiera caido. Destaca Malena Alterio muy por encima de Fernando Tejero, pero en general el casting es acertado, con algún pequeño exceso como el marido macarrilla y algún otro acierto como la supuesta pareja gay y el gurú argentino. Entre los extremos de una buena y una mala obra de arte como en casi todo hay un amplio espectro en el que moverse. Los que sin ser genios en alguna materia también pueden y deben crear y desarrollar una carrera que tenga unos grandes obejtivos de creación y trabajar duro para poco a poco conseguirlos algún día.