jueves, 25 de septiembre de 2008

La Cena del Becario

No tengo por costumbre asistir a las cenas de becarios. Cenas para despedir a los chicos que han pasado el verano entre nosotros en la tele, trabajando, aprendiendo y demás. Han pasado en estos últimos años un buen número de ellos. Las cenas suelen ser un jueves por la noche en Madrid, muy tarde y suelen acabar todavía más tarde con copas y fiesta. Me da mucha pereza salir de casa tarde, y luego está la vuelta, los controles...
Este año he hecho una excepción. Ha sido debido sin duda a que el becario de este curso ha sido Álvaro, Alvarito y la verdad es que el chico lo merecía. Álvaro es un chico cordial, afable, buen conversador, ingenuo (en el mejor sentido) ingenioso y divertido. Se ha pasado el verano contándonos sus cuitas amorosas, sus planes de ligue minuciosamente planeados, cargados de ingenio y narrados de una forma muy divertida. También ha trabajado. No se ha escaqueado como otros becarios y ha sido paciente, saliendo y entrando de las salas de edición continuamente debido a los continuos cambios de producción. En definitiva y de forma unánime se ha ganado el aprecio de todos. Ha cumplido hasta el final y la noche de la cena hizo lo propio. Llevó preparado un medio guión de un discurso de despedida que fué desarrollando durante un buen rato y hasta inventó una poesía dedicada a Iván, uno de los realizadores. La gente de las mesas de al lado del restaurante también se divirtieron e incluso llegó a emocionarse cuando al final le hicimos un regalo que no esperaba. La serie completa de Los Soprano, que le gusta mucho. Tenía que ir por la mañana a trabajar, pero por la mañana temprano seguía de juerga junto con la facción dura de los realizadores jóvenesjuerguistas y llamó para pedir permiso para llegar más tarde. Cuando llegó, el jefe Rafa intentó fingir el echarle una bronca, pero efectivamente no pudo porque a Alvarito no se le puede regañar, ni siquiera siendo el jefe. En fin Álvaro ha conseguido que salga a cenar un jueves por la noche. A saber cuando habrá otra cena de jueves.










Las siguientes fotos requieren una nota. Yo hago fotos de puertas, de desechos, etc y la verdad es un poco raro lo sé. Hay otros que fotografían flores, insectos... Estos amigos tienen la costumbre de fotografiarse a sí mismos poniendo las caras más raras que puedan. Llevan años. Tienen más de trescientas. ¿Se puede hablar de un género nuevo?¿Estarán creando un nuevo estilo de fotos?¿o sólamente están zumbaos?